Financiamiento hídrico: justicia desde las cuencas (y su clima)

El caso de San Juan del Río, Querétaro. 

En la cuenca de San Juan del Río, al sureste de Querétaro, la crisis climática se manifiesta como crisis hídrica: lluvias más intensas que escurren sin infiltrarse, sequías prolongadas y acuíferos en descenso acelerado. Doce comunidades ejidales que custodian 19,766 hectáreas de bosque, pastizal y tierra agrícola, y las empresas que extraen agua del mismo acuífero, comparten la incertidumbre respecto a la disponibilidad futura del agua. Desde 2024, aosenuma y Canopia Carbon, en alianza con la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Querétaro (SEDESU), esbozan una respuesta para atender esta incertidumbre y practicar una forma concreta de justicia climática: asumir, de manera diferenciada, la responsabilidad de recuperar nuestros paisajes.

Se trata del primer banco de restauración piloto en México: un vehículo territorial de largo plazo (20 a 40 años) diseñado para restaurar la cuenca de San Juan del Río y entregar servicios ecosistémicos a escala. El banco infiltra agua, captura carbono, protege la biodiversidad y fomenta la productividad agrícola. Se estima que, conforme avance su implementación, infiltre 1.18 millones de metros cúbicos de agua anualmente; genere un incremento de la biodiversidad en 3,000 hectáreas en 5 años; y capture 343,000 toneladas de carbono en un horizonte de 20 años. (Canopia, 2025) 

Uno de los ejes centrales del banco es el pago por resultados derivados de la conservación de suelos y la restauración de procesos de infiltración hídrica.: instrumento s económico que adquieren las empresas para cumplir con compromisos ambientales, ya sean voluntarios o regulatorios. Cada resultado pagado financia la construcción de infraestructura natural en sitio que le permite al agua infiltrarse al manto freático además de escurrir: zanjas de infiltración, presas de gaviones, reforestaciones con especies nativas y agricultura regenerativa. El resultado esperado: el mismo metro cúbico de agua se convierte en continuidad para quien opera, resiliencia para quien restaura e integridad para el sistema hídrico.

Ahora bien, en un contexto marcado por la ausencia de un marco regulatorio nacional específico para valorar los resultados de restauración hídrica, mientras comienza a tomar forma un modelo económicamente viable para la restauración a escala, emerge también un riesgo mayor: que el agua se convierta en mercancía y su escasez en una nueva forma de apropiación. Pero, lo que distingue a San Juan del Río es que la gobernanza del banco está diseñada precisamente para contener esa tendencia. Aquí, el pago por resultados fortalece la gobernanza hídrica en la cuenca, pero no la define ni la sustituye. Los ejidos conservan el control territorial, la verificación es comunitaria y auditable y los resultados operan subordinados a un  principio no negociable: el agua fluye como derecho y, sólo después, como mercancía.

San Juan del Río es un experimento vivo. A diferencia de esquemas tradicionales de financiamiento hídrico y justicia climática, la resiliencia hídrica en San Juan no depende de transferencias norte-sur globales ni de altruismo corporativo (por más necesarios que sean en otros contextos). En cambio, lo que comienza a tomar forma en la cuenca es un ensayo colectivo que explora el potencial de financiar la restauración hídrica basada en resultados —guiado por una gobernanza que mantiene el agua como bien común— para convertir la regeneración en un retorno verificable capaz de llegar donde la incertidumbre climática es más aguda. La justicia restaurativa, aquí, no es un costo que se absorbe, es una oportunidad que detona economía que se sostiene.

Daniel Ehrlich

Economista por la Universidad Iberoamericana, con formación en sistemas regenerativos y fondos de inversión de impacto. Trabajó en Ashoka México diseñando modelos de economía social. Es socio fundador de aosenuma, donde diseña soluciones desde hace más de una década que crean valor compartido entre empresas, comunidades y territorios. Ha sido asesor de USAID en evaluación de impacto, de FONDESOL y Regenera Ventures.

José Luis Castro

Maestro en Tecnología Ambiental por el Colegio Imperial, con una amplia trayectoria en energías renovables, financiamiento climático y gestión sostenible del territorio. Fue Director Asociado de Proforest (Reino Unido), donde impulsó el crecimiento organizativo y financiero, y ocupó diversos puestos directivos en EcoSecurities, liderando proyectos de mitigación en Asia, Europa y América Latina. Actualmente es Director Ejecutivo de Canopia Carbon.

Suscríbete para recibir noticias de cada edición.

Conoce nuestro newsletter para recibir nuestras novedades.

Join our newsletter and get the latest news and articles sent straight to your inbox weekly.